El remordimiento es un infierno,
que solo tendría que arder,
para los que buscan el daño de los otros.
Pero su pecado no era la maldad, sino
la necesidad de huir de ella.
El que se defiende no tiene motivos para
el arrepentimiento, el derecho Divino
le asiste, cuando levanta sus armas,
contra el agresor.
"La Princesa India"
Inma Chacón.